Salvador Saldaña Martínez dejó huella en el fútbol guerrerense
Nacido en Las Cruces, Acapulco, Salvador “Chava” Saldaña Martínez se convirtió en uno de los referentes históricos del fútbol guerrerense, destacando por su velocidad, liderazgo y una trayectoria que dejó títulos, ascensos y un legado imborrable.
De Las Cruces a las canchas nacionales
El fútbol guerrerense tiene nombres que no se olvidan, y uno de ellos es el de Salvador Saldaña Martínez, mejor conocido como Chava Saldaña. Nació el 29 de marzo de 1963 en la colonia Las Cruces, en Acapulco, donde comenzó a forjar su amor por el balón.
Con una estatura de 1.82 metros y una zancada poderosa, se desempeñó como extremo izquierdo, posición desde la cual destacó por su velocidad, precisión en los centros y capacidad goleadora. Desde temprana edad mostró condiciones excepcionales que lo llevaron a ser campeón nacional infantil con la selección de Guerrero.
Una carrera de campeonatos y ascensos
El talento de Chava Saldaña lo llevó a la tercera división profesional con equipos como el Deportivo Acapulco y San Mateo Atenco, donde fue campeón de la categoría y goleador del torneo, consolidándose como uno de los jugadores más determinantes de su generación.
Su rendimiento le valió ser considerado para formar parte del equipo piloto de los Pumas UNAM, reflejo del nivel competitivo que alcanzó dentro del balompié nacional.
Posteriormente, militó en la segunda división “B” con Guerreros de Acapulco, siendo pieza clave en el ascenso a la división “A”, gracias a su disciplina, liderazgo y compromiso dentro del terreno de juego.
Referente dentro y fuera de la cancha
Más allá del profesionalismo, Salvador Saldaña Martínez se consolidó como un referente del fútbol amateur en Acapulco, donde acumuló múltiples campeonatos en ligas locales y torneos tradicionales.
También aportó su experiencia desde el cuerpo técnico del equipo de Las Cruces en el Torneo de Barrios, formando nuevas generaciones y transmitiendo valores como el esfuerzo, la constancia y el trabajo en equipo.
El legado de Chava Saldaña no se mide solo en goles o trofeos, sino en la huella que dejó en el fútbol guerrerense. Su historia es ejemplo de talento surgido del barrio, que con disciplina y pasión logró trascender y convertirse en orgullo del deporte en Guerrero.



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