Edificio Juan N. Álvarez: largas filas y reclamos ciudadanos
Ciudadanos que acuden a realizar trámites fiscales y del Registro Civil denunciaron mal trato, desorganización y fallas constantes en el sistema, en las oficinas ubicadas en el edificio Juan N. Álvarez, en pleno centro de Chilpancingo.
Desde la madrugada, filas interminables
Desde antes de las seis de la mañana, personas provenientes de distintos municipios comenzaron a formarse afuera del Edificio Juan N. Álvarez, donde operan la Administración Fiscal 1 y el Registro Civil.
El inmueble se ubica a una cuadra del Zócalo capitalino, en el cruce de las calles Ignacio Zaragoza y 16 de Septiembre. Ahí, decenas de ciudadanos esperan durante horas con la esperanza de alcanzar una ficha de atención.
Reclamos por fichas limitadas y mal trato
Quienes buscan realizar el pago de la tenencia vehicular y el reemplacamiento señalaron que el personal solo reparte un número limitado de fichas y, una vez agotadas, deja de atender al resto, sin importar que haya personas que viajaron desde comunidades lejanas.
Además, varios ciudadanos denunciaron un trato prepotente por parte de algunos trabajadores y constantes negativas bajo el argumento de que “no hay sistema”, situación que, aseguran, se repite con frecuencia.
Trámites detenidos y desgaste económico
Mientras tanto, otras personas esperan para corregir actas de nacimiento o realizar trámites del Registro Civil. Para muchas familias, el retraso implica perder otro día de trabajo, pagar transporte adicional o regresar a sus municipios sin resolver su gestión.
“La recaudación debería ser prioridad para el gobierno, pero ni eso pueden hacer bien”, expresó uno de los contribuyentes afectados.
Llamado directo al gobierno estatal
Ante esta situación, ciudadanos pidieron la intervención de la gobernadora Evelyn Salgado Pineda para mejorar la atención en las oficinas recaudadoras de Chilpancingo.
Señalaron que no basta con exigir el pago puntual de impuestos si las dependencias no cuentan con personal suficiente, sistemas funcionales y un trato digno hacia la población.
Las quejas por el pago de la tenencia y otros trámites fiscales reflejan un problema recurrente en el corazón administrativo del estado. Mientras no exista una respuesta clara, la molestia ciudadana seguirá creciendo en un tema clave para las finanzas públicas de Guerrero.



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