ISSSTE Chilpancingo bajo protesta tras daños por sismo de 6.5
Tras el sismo 6.5 Guerrero del pasado 2 de enero, personal del ISSSTE Chilpancingo inició labores bajo protesta al denunciar graves daños estructurales en el hospital, que ponen en riesgo a trabajadores y derechohabientes en la capital del estado.
Daños visibles y temor constante
Fisuras profundas, paredes desgajadas y escaleras al borde del colapso es el escenario que dejó el reciente movimiento telúrico en la Clínica-Hospital del ISSSTE en Chilpancingo. Aunque el inmueble ya presentaba deterioro desde años atrás, el sismo hizo evidentes los riesgos de seguir operando en un edificio que supera el medio siglo de antigüedad.
Tras la evacuación preventiva de pacientes, imágenes del hospital circularon en redes sociales como prueba del desgaste estructural. Varios servicios fueron suspendidos, entre ellos hospitalización, cirugías programadas y consultas de especialidad. Actualmente, solo una pequeña área permanece operativa.
Un hospital rebasado y olvidado
De acuerdo con los trabajadores, el hospital fue construido hace más de 50 años para atender a unos 35 mil derechohabientes. Hoy da servicio a más de 215 mil personas, una sobrecarga que ha acelerado su deterioro. El inmueble, además, ha sido afectado por los sismos de 1975, dos en 1985, 2011, 2021 y el más reciente de enero.
Desde hace años, personal y usuarios habían denunciado la falta de medicamentos, instrumental médico y condiciones dignas de trabajo. Sin embargo, los reclamos no fueron atendidos a tiempo.
Labores bajo protesta y exigencias claras
Desde las primeras horas del martes, personal médico, de enfermería y administrativo colocó lonas en el acceso principal. En una de ellas se leía: “Ya no soportamos trabajar en un hospital siniestrado y lo hacemos bajo protesta”.
Los trabajadores se deslindaron de cualquier responsabilidad por la deficiente atención derivada de la situación actual y exigieron un dictamen urgente de la Secretaría de Protección Civil que determine si el inmueble puede seguir en funcionamiento.
Llamado directo a autoridades federales
El personal hizo un llamado público a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y al director general del ISSSTE, Martí Batres Guadarrama, para que atiendan de inmediato la problemática y se concrete la construcción de un nuevo hospital que garantice seguridad.
Hasta el momento, no se ha emitido postura oficial por parte de la dirección nacional del instituto.
En Chilpancingo, la exigencia es clara y urgente: un hospital seguro. La suerte evitó una tragedia mayor, pero el riesgo sigue latente. Hoy, trabajadores y pacientes esperan que, esta vez, sí los miren.



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